La colaboración entre ambas instituciones pone en valor un legado compartido que se remonta a la conquista de Granada y al Privilegio del Vino ratificado por el emperador en 1526
El Patronato de la Alhambra y Generalife y el Ayuntamiento han presentado este miércoles en el Palacio de Carlos V la actividad “Los vinos que tomó Carlos V”, una propuesta que combina patrimonio, historia, música y enología para recuperar y divulgar los estrechos lazos históricos que han unido durante siglos a la Alhambra, Granada y Alcalá la Real.
La iniciativa se enmarca en la programación conmemorativa del V centenario de la estancia de Carlos V e Isabel de Portugal en Granada y en el contexto del Festival Internacional de Música y Danza de Granada, con una cata a distintas autoridades y responsables del festival que tendrá lugar el próximo domingo coincidiendo con el concierto Música para la coronación imperial de Carlos V, al que asistirán representantes alcalaínos.
Durante la presentación, Ruiz-Jiménez ha destacado que “conocer más sobre la Alhambra y sobre las relaciones que tenía con sus vecinos es también hacer la Alhambra más grande”. Respecto a la actividad del domingo ha subrayado que permite poner en valor el patrimonio inmaterial vinculado al monumento y rescatar una historia compartida con Alcalá y la Fortaleza de la Mota, considerada durante siglos uno de los principales baluartes defensivos del Reino Nazarí.

Por su parte, el alcalde ha agradecido la oportunidad de participar en un enclave tan emblemático y ha recordado que, desde una perspectiva histórica, “Alcalá vuelve a un lugar que le fue muy familiar durante siglos”. Asimismo, ha explicado que la presencia de los vinos alcalaínos en Granada está documentada desde la toma de la ciudad en 1492, cuando, según recoge documentación conservada en el Archivo Municipal de Granada, los Reyes Católicos fueron agasajados con “los vinos riquísimos de Alcalá la Real” durante los festejos por la reconquista.
Aguilera, ha recordado la existencia del Privilegio del Vino, concedido por Fernando el Católico y confirmado por Carlos V el 20 de julio de 1526 en la propia Alhambra, mediante el cual se reconocía la exclusividad de entrada de los vinos de Alcalá en Granada y en el recinto del monumento. Con motivo de esta efeméride, el Ayuntamiento entregará al Patronato una reproducción de este documento histórico conservado en el Archivo Histórico Municipal de Alcalá.
La actividad prevista para el domingo consistirá en una cata de dos vinos elaborados por la bodega de Marcelino Serrano, figura clave en la recuperación de la tradición vitivinícola alcalaína. Los asistentes podrán conocer y degustar un vino blanco fermentado en barrica de roble francés y un vino tinto procedente de viñedo ecológico de Alcalá la Real, acompañados por productos gastronómicos de la marca Sabor Granada.

El alcalde ha destacado que la iniciativa trasciende el ámbito gastronómico para convertirse en un homenaje a la historia común de ambos territorios y a la figura de Carlos V, cuya intervención fue decisiva para garantizar el desarrollo de localidades fronterizas como Alcalá.
En la presentación también ha intervenido el cronista alcalaíno, Francisco Toro, que ha repasado la relevancia histórica del vino en la economía del municipio y ha recordado cómo, tras la conquista de Granada, los monarcas concedieron diversos privilegios a la ciudad, entre ellos el que permitía comercializar sus vinos en la capital granadina y en la Alhambra durante varios meses al año.
Toro ha incidido también en la importancia social y económica que alcanzó la viticultura alcalaína, citando documentos de principios del siglo XVII que evidencian el papel esencial de la población morisca en las labores especializadas relacionadas con la elaboración y conservación del vino.

Para finalizar Ruiz-Jiménez ha puesto el acento en la necesidad de seguir construyendo una visión más compleja y diversa de la historia de la Alhambra, basada en el intercambio cultural y la convivencia entre territorios. En este sentido, ha explicado que las investigaciones arqueológicas y documentales demuestran la presencia y el consumo de vino también en época nazarí, contribuyendo a enriquecer la interpretación histórica del monumento.
El director del Patronato ha destacado igualmente el papel de la Alhambra como motor de desarrollo para el conjunto del territorio andaluz, apostando por generar sinergias que permitan a los millones de visitantes que recibe el monumento descubrir otros enclaves patrimoniales de referencia, como la Fortaleza de la Mota.


