06 de febrero del 2013

 El curso de educación vial impartido por el Ayuntamiento de Alcalá la Real llega al colectivo de discapacitados. Es un programa del parque infantil de tráfico denominado “la cadena de la vida” y va destinado a personas adultas, desde que finalizan el sistema escolar obligatorio hasta la jubilación, abordando distintas actividades adaptadas a la edad y al colectivo.  

 Carlos Hinojosa, concejal de Presidencia ha explicado que “es la primera vez que el colectivo de discapacitados participa en una iniciativa de educación y seguridad vial en Alcalá la Real” y ha añadido que “se está poniendo especial énfasis en cuestiones como la circulación peatonal, como peatones o pasajeros, y en fomentar la integración, al tomar parte en clases viales con el alumnado de la educación secundaria”. El objetivo del Ayuntamiento es educar para la seguridad de cada persona y la de los demás.

Hinojosa Hidalgo ha adelantado que próximamente las clases se extenderán a las personas usuarias del centro ocupacional ‘Los Amigos’, que ya han tenido experiencias con la educación vial, al llevar a cabo obras de teatro, reconocidas, incluso por la Dirección General de Tráfico.

PRÁCTICA JUNTO A ALUMNADO DE SECUNDARIA
 Se han llevado a cabo dos clases en la última semana, la primera fue teórica y participaron usuarios de la Casa Hogar de FAISEM (Fundación Andaluza para la Integración de Personas con Enfermedad Mental), situada en General Lastres. En la misma, el monitor de educación vial les explicó los diferentes pasos de peatones (regulados por semáforos, no regulados semafóricamente, sobreelevados a nivel de acera y pasos sin resalto), y después la clase se trasladó a la calle, donde se les enseño cómo circular por calles con acera, sin acera, incidiendo en la importancia de circular de cara a los vehículos, por el lazo izquierdo en calles sin acerado o fuera de población.  

 El segundo día tuvo lugar la práctica en el parque infantil de tráfico donde los usuarios, junto con alumnado de 2º de ESO, participaron en clase de educación vial, aprendiendo las normas, señales, conduciendo vehículos adaptados (triciclos) con los que pudieron dar varias vueltas al circuito.

Esta experiencia fue muy respaldada por los monitores de FAISEM, al ser una actividad que fomenta la integración y desarrollarse junto con el alumnado de secundaria, eliminando así barreras sociales.